A través de mi producción fotográfica que considero autoreferencial he ido cimentando mi propia iconografía, en la que hay una obsesión por modificar y superar la realidad preexistente con temas recurrentes pero entrelazados entre si tales como inconsciente, filosofía, alquimia, simbolismo, muerte, literatura, pintura y fotografía. He buscado evocar mundos imaginarios para recuperar mi capacidad de asombro en donde se perciba la búsqueda del sentido del ser. Esta cosmogonía solo se explica porque asume un choque de fuerzas tales como belleza y fealdad. Busco proyectar un trasfondo maniqueo: donde bien y mal conviven, sin embargo no es sencillo distinguir entre los dos, en la aparente fealdad de lo malo subyace el carácter meditativo del espíritu religioso. Tras la belleza estética de la imagen, subyace la representación de la tragedia como punto de partida, o estados irrepetibles que conforman nuestro camino hacia la iluminación de nuestra oscura mitad del alma.

 

 

 

    A lo largo de mi fase como creador de imagenes he entendido la fotografía no como una actividad que registra, captura y trabaja con luz, como generalmente se concibe el medio y soporte fotográfico. Para mi la fotografía es un terreno para trabajar metafóricamente desde y con la sombra, es decir el inconsciente, donde habita lo oculto, lo que debe indagarse, para que este se manifieste y salga a flote para nutrirse, ahí donde radica nuestro verdadero yo. 

 

    Siempre he realizado imágenes con una metodología desde una postura que se estructura en diferentes aproximaciones y conceptos, los cuales van mutando dependiendo de mi interés y de la serie en la que este trabajado, y sobre todo de la autoreferencialidad, entre estos conceptos:

    A) Superar realidad pre-existente a partir de la magnificación y la hiperrealidad. (Serie Ex Tenebris)

    B) Nichos devocionales, creación de nuevas religiones y mitos (Serie Transmigración)

    C) El asesino serial sin juicio y autocrítica como un artista devocional y el espectador activo (Serie Cicuta)

    D) Espectador como testigo presencial (Serie Volutas de Humo)

    E) Proceso alquímico como introyección del individuo (Serie Pulsión)

    F) El Rito Iniciático, confrontación de bien y mal como motor creador de la humanidad (Serie Sacro Bosco)

    G) El espacio estático como lugar perturbador y atmosférico y su proyección en la memoria colectiva (Serie Places)

    

 

La serie Primeros Apuntes para una Teoría del Infierno empezó en 2009, en donde he viajado sistemáticamente por casi todo el país; diseñando rutas específicas, en la búsqueda de una posible cosmogonia de identidad nacional a través del paisaje y la puesta en escena en estudio, que vinculo con el desastre y la tragedia como parte de la cotidianidad, pero al mismo tiempo como un punto de partida hacia la renovación y búsqueda del sentido del ser. 

    Para mi esta serie es  el caldo de cultivo y pretexto para mezclar y entrecruzar lo siguiente:

    1) Mi particular  homenaje a la novela Farabeuf de Salvador Elizondo; el detonante una imagen fotográfica de una ejecución pública en China, que decanta en una narrativa que profundiza en la mirada interior, la adivinación, la realidad contradictoria y la esencia oculta de las historias. 

 

    2) La fascinación nacional por la difusión mediatica y consumo masivo de nota roja derivada de ejecuciones del narcotráfico y demás hechos violentos en los últimos años en el país. Que a mi parecer tiene puntos de contacto atávicos con las prácticas de sacrificio del mundo prehispánico. 

 

    3) El concepto de fetichismo sustractivo (submundo oscuro que busca la erotización a partir de la autoamputación, cirugías cosméticas que sustraen partes del cuerpo, y prácticas sexuales fetichistas con amputados)

 

    4) La metáfora de la enfermedad cutánea o sudoración de sangre como una repercusión sintomática de una sociedad en descomposición (Así como los personajes de El Bosco supuraban).

 

    5) Imaginación Activa. El hasta hace poco mítico y recién editado por primera vez : El Libro Rojo, de Carl G. Jung fue producto de una técnica que el mismo Jung denomino como: Imaginación Activa, que es un método para establecer un diálogo activo en estado de vigilia con lo inconsciente, y consiste en centrar la atención en una imagen, proveniente de un sueño por ejemplo, y se le interroga acerca de su origen como si se tratara de otra persona. Para Jung esto provoca una interrupción temporal del control yoico, y por ende una inmersión en lo inconsciente, con esta técnica recogio ilustraciones minuciosamente detalladas que volcó en su bitácora personal el Libro Rojo (Rotes Buch) y que después razonaba al analizarlas y escribía acerca de esto en su Libro Negro (Schwarzes Buch). Esta técnica me parece fascinante para ponerla en práctica y poder explorar la intuición sin necesidad de la razón.

 

    6) Lo imborrable. Que sucede cuando se quiere mostrar lo innombrable y esto se convierte en imborrable? Esto es muy común en la fotografía espontánea de sucesos violentos, asesinatos, accidentes, o  cadáveres en manos de testigos que hacen un registro fotográfico. Estas imágenes perturbadores e hipnóticas a mi parecer, se transforman en lo que denomino imagen imborrable, y que queda alojada ahí, en la memoria por siempre. Lo imborrable se enquista en ti, te acompaña y se nutre de ti. Es capaz de afectarte como individuo, como ser y de desafiar los limites de la imaginación. Es un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez. 

 

    7) El deseo y lo performático. Hasta hace no muy poco, yo intuía que mi trabajo tenia una carga sexual implícita, pero que esta era una derivación de otros factores, y que por lo tanto su naturaleza sexual era más latente, que asumida abiertamente. Ahora me es significativo abordar el deseo, desde la pulsión sexual de una manera abierta, frontal y más visceral...desde el impulso irracional, el impulso de vida, el impulso del placer, pero sin suprimir el dolor como lo ejercería un hedonista.  Necesito en este proceso alejarme de los convencionalismos morales, o formalismos estéticos del erotismo en la fotografía dentro de lo que establece el género llamado desnudo artístico fotográfico, el cual verdaderamente me molesta y repele, por estar lleno de cliches acartonados y sistematizados, que están a mi parecer muy lejos de ese impulso primario que es el deseo sexual. Es decir que por primera vez tengo la necesidad de indagar en imagen sobre el impulso sexual real de vida....que se contrapone a lo que he abordado durante muchos años que es el impulso de muerte.

 

    8) El Cuerpo humano destruido. El artista y teórico de la imagen suizo Thomas Hirschhorn escribió el texto ¿Porque es importante -hoy en día- mostrar y mirar imágenes de cuerpos humanos destruidos? En este texto llaman mi atención dos puntos centrales de su postura A) El síndrome de la víctima: comprender que el acto inconmensurable al ver un cuerpo destruido no es el observar, si no el comprender que eso sucedió, y B) Distanciación por la hiper-sensibilidad: el no mirar un cuerpo destruido permite conservar una distancia cómoda, narcisista y exclusiva, tomada por aquellos que no se confrontan con -sus propios ojos- a la dimensión inconmensurable de la realidad.

 

2013